Investigador de TAU inventa desinfectante ecológico

La lucha contra el coronavirus comenzó con la desinfección y la higiene. La profesora Hadas Mamane, jefe del Laboratorio de Tecnología del Agua en la Facultad de Ingeniería Iby & Aladar Fleischman de TAU, ahora está ayudando a asegurar el suministro de desinfectante de Israel en la batalla en curso contra la propagación del coronavirus. Su laboratorio está ejecutando un programa piloto para convertir los desechos locales en alcohol que se utilizará para saneamiento y desinfección.

En la era COVID-19, la demanda mundial de desinfectantes a base de alcohol se disparó, ya que la higiene y el saneamiento adecuados se convirtieron en pilares de los esfuerzos de prevención. Sin embargo, al mismo tiempo, muchos países, incluido Israel, impusieron restricciones a la importación, lo que dificultó la adquisición de materiales sanitarios y desinfectantes. Para abordar esta escasez, un equipo dirigido por la Prof. Mamane adaptó un modelo de conversión de desechos existente para producir desinfectante de alcohol localmente.

El equipo de la profesora Mamane comenzó realizando un experimento para producir etanol, un alcohol derivado del maíz y el ingrediente más común en los desinfectantes para manos y otros desinfectantes. Como alternativa local al maíz, la profesora Mamane verificó una variedad de fuentes de desechos. Experimentó con residuos de poda municipal y agrícola, heno, papel y cartón.

La Prof. Mamane continúa con el proyecto utilizando más tipos de residuos verdes, probando el proceso a mayor escala y estudiando su rentabilidad. Debido a que su método se basa en material de origen local, ofrece un modelo descentralizado para la producción de etanol que reduce la dependencia de las importaciones.

El método de producción de Mamane no solo reutiliza el suministro casi infinito de basura, sino que también reduce la sobrecarga en los sistemas de gestión de residuos. El proceso no utiliza materiales peligrosos ni causa contaminación, se puede aplicar a pequeña o gran escala y es aplicable a diversos tipos y grandes cantidades de residuos.

Esta iniciativa tiene beneficios adicionales generalizados: “Un proceso [de reciclaje] descentralizado permite a los agricultores evitar quemar sus desechos agrícolas y, en cambio, ofrece beneficios ambientales y sociales a la comunidad y, lo más importante, protege la salud pública”, dice la Prof. Mamane.

Esta investigación es una colaboración entre la Prof. Mamane y la Universidad de Haifa-Oranim College, y está financiada por el Ministerio de Ciencia.

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